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En Bélgica se están tomando medidas en función de la religión de cada uno y debido a que los musulmanes están creciendo notablemente en el país, el gobierno francófono ha tomado la decisión de realizar algunos cambios de nombre a las diferentes fiestas católicas que se celebran en el país, de tal forma que los musulmanes no se puedan sentir ofendidos a lo largo del año cuando lleguen estas fiestas.

De esta forma todos los niños van a poder disfrutar de la fiesta de otoño en vez de disfrutar de la fiesta de Todos los Santos. También se podrá disfrutar de la fiesta de la relajación en vez de disfrutar del carnaval en Bélgica. Lógicamente la Semana Santa pasará a llamarse las fiestas de primavera. Serán cambios cuanto menos polémicos y que únicamente buscan contentar a una minoría que representa el 25% de la población, aunque tampoco disgustará a todo el mundo.

También se cambiará el nombre de la Navidad, que pasará a llamarse fiesta de invierno, para que así todo el mundo pueda disfrutar de sus vacaciones pero sin que tenga una alusión directa a ninguna religión. Por una parte es muy positivo para que las fiestas no tengan nada que ver con la religión y que los musulmanes no se sientan ofendidos, aunque lógicamente en otros países esto no se ha hecho ni se hará, debido que no está nada bien visto por parte de la sociedad ya que cada religión tiene sus fiestas y celebraciones importantes y no tienen derecho a que se cambien de nombre.

Vía | Libertaddigital
Foto | Flickr