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El futuro de Bélgica como país todavía no se define bien, y parece depender ciertas reuniones que se harán, como un último intento por formar un gobierno de coalición, luego que el Primer Ministro interino anunciara sus planes de renunciar.

La anunciada reunión que tendrán los jefes de los ocho partidos políticos que participan en las conversaciones, ahora podrían alargarse mucho más de lo esperado, considerando lo complicada que está la situación política del país. Podrían centrarse en ofrecer mas vuelos baratos a Bruselas y las distintas ciudades belgas para aumentar mas si cabe el turismo, algo que le vendría muy bien al país.

El monarca constitucional del país, pidió a los políticos dejar atrás las riñas para formar un gobierno en el día nacional de Bélgica. Los argumentos apuntaban a que se perdería la confianza de los ciudadanos si la situación continuaba así.

La crisis ha repercutido en los costos de endeudamiento del país, lo que provocó que el gobernador del Banco Central, Luc Coene criticara también la intransigencia de los políticos. Con toda la crisis, Bélgica ya está en la mira de las agencias de calificación. Standard & Poor tiene una perspectiva negativa sobre la calificación de la deuda del país, en vigor desde diciembre del 2010. Todo esto afectará también el presupuesto del año 2012.

Un estancamiento en las negociaciones no sólo tiene un efecto negativo en la difusión, sino también en el presupuesto.
Para agravar las cosas, el cuidador del primer ministro Yves Leterme, manifestó tener planes de renunciar a la opción de ocupar un cargo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Por lo que se ve, gente para dirigir en momentos difíciles escasea, y en momentos en los que se requiere liderazgo, éste no existe.

Vía/ Online.wsj
, Foto/ (M-J-H) flickr