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También conocida esta ciudad como Gent, en su denominación flamenca, se trata de una de las localidades que no suele ser visitadas en un primer recorrido por Bélgica pero que, sin embargo, cuenta con un sinfín de elementos interesantes que justifican algunas tardes locales, y todo ello ubicado a apenas una hora de viaje de Brujas.

En primer término hay que destacar que Gante es la capital de la provincia de Flandes oriental, y aunque es normalmente ignorada en los circuitos turísticos más tradicionales, posee una inmensa historia y un legado arquitectónico y cultural impactante, al punto de que algunos comparan su belleza con la que puede ofrecer París, por caso.

Allí podemos encontrarnos por ejemplo con castillos medievales como el Gravensteen o el de Guillermo el Diablo, siempre con las características tres torres que distinguen la arquitectura local. Otro lugar fundamental es la Plaza del Mercado o Marktplatz, donde se pueden observar las antiguas casas de las guildas, que solían habitar comerciantes y mercaderes.

Pero si buscamos un elemento que defina a Gante, este es sin dudas la espectacular cantidad de estudiantes que llegan para aprender en los distintos centros que existen allí, otorgándole un espíritu sumamente joven. Finalmente, destacan el festival de la ciudad, en junio, y el Licht Festeen o Festival de la Luz, que se desarrolla en el frío mes de enero.

Vía: La Nación
Imagen: Sobre Bélgica