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Aunque el arte del topiario no está demasiado difundido en el mundo entero, lo mejor si queremos adentrarnos en este fascinante mundo es acudir a la ciudad belga de Durbuy. Incluso, la mayoría de las agencias de viaje destacan este paseo, diciendo que visitaremos el topiario más grande del mundo, ubicado paradójicamente en una de las ciudades más pequeñas del mundo.

Esta ciudad valona situada 45 kilómetros al sur de Lieja, cuenta con un parque considerado una verdaderamente maravilla para los amantes de los parques y los jardines. Acerca de los topiarios, debemos decir que se trata específicamente de figuras elaboradas a través de la poda artística, lo que convierten a este rincón en una colección única en Europa.

Estas impresionantes esculturas de hierba, se encuentran en un interminable parque de hasta 10.000 metros cuadrados, y podemos ver hasta 250 figuras de este tipo en el recinto, siendo que incluso algunas de ellas tienen más de 120 años, por lo que además de la curiosidad nos llama la atención la historia que encierra este parque.

Se trata de una excursión que puede llevarnos un día entero, y que se hace recomendable especialmente si nos encontramos paseando con niños. La mayorías de las obras, en tanto, son producto de la mano de Albert Navez.

Para ello, debemos saber que el parque cuenta con distintos horarios de apertura, dependiendo de la época del año en la que nos encontramos, y que el precio es de unos cinco euros por cabeza, aunque la contratación de un guía para el paseo, conlleva unos 50 euros más.

Vía: Sobre Bélgica
Imagen: Flickr